del océano, de portones batidos por el viento y cortinas en pedazos, con el anuncio hotel central en semicírculo en la fachada y los tres de la policía secreta, siempre de negro, con el brazo en alto al modo nazi, que bebían, en la salita de estar, la malta de la mañana.
Mi presencia produce enfermedad
La sociedad es como la luna, sólo nos permite ver lo más brillante.
¿De qué me sirve tanto poder si no puedo proteger a quienes me importan?
La vida es suerte, búscala.
La presencia y la conversación de una persona amada tiene un deleite que parece ser vivo.
La vida es maravillosa si no se le tiene miedo.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Sin una idea superior no pueden subsistir ni un hombre ni una nación
Sonreír mientras ocultas tu tristeza no debe ser fácil.
Oye, molestas. Si quieres, te doy dos euros y te compras un par de amigos...
Si marzo truena, cosecha buena.
Mi presencia produce enfermedad
La sociedad es como la luna, sólo nos permite ver lo más brillante.
¿De qué me sirve tanto poder si no puedo proteger a quienes me importan?
La vida es suerte, búscala.
La presencia y la conversación de una persona amada tiene un deleite que parece ser vivo.
La vida es maravillosa si no se le tiene miedo.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Sin una idea superior no pueden subsistir ni un hombre ni una nación
Sonreír mientras ocultas tu tristeza no debe ser fácil.
Oye, molestas. Si quieres, te doy dos euros y te compras un par de amigos...
Si marzo truena, cosecha buena.