pecho, ¡él sigue viviendo en mi!. Mi taladro atravesará el firmamento. No importa que haya en mi camino. Si puedo atravesarlo... ¡es mi victoria! ¡¿Quién demonios te crees que soy?! ¡Yo soy Simon! no soy mi hermano Kamina... ¡Yo soy yo! ¡¡Simon el Excavador!!
El río corre en medio de la tempestad, ya pasó la tormenta. Sin embargo estoy tan frío acá...
El viejo centenario, no vió dos primaveras en un año.
No hay razas inferiores; todas ellas están destinadas a alcanzar la libertad.
Cuando los gobiernos son austeros, las sociedades son prósperas.
El tema de la envidia es muy español. Los españoles siempre están pensando en la envidia. Para decir que algo es bueno dicen: Es envidiable.
Por ruin que haya sido el pecado, son más ruines los que con él se gozan.
En el vasto campo de la intriga hay que saber cultivarlo todo: hasta la vanidad de un necio
El río corre en medio de la tempestad, ya pasó la tormenta. Sin embargo estoy tan frío acá...
El viejo centenario, no vió dos primaveras en un año.
No hay razas inferiores; todas ellas están destinadas a alcanzar la libertad.
Cuando los gobiernos son austeros, las sociedades son prósperas.
El tema de la envidia es muy español. Los españoles siempre están pensando en la envidia. Para decir que algo es bueno dicen: Es envidiable.
Por ruin que haya sido el pecado, son más ruines los que con él se gozan.
En el vasto campo de la intriga hay que saber cultivarlo todo: hasta la vanidad de un necio