orgullosa... de que seas... mi hermana menor. Perdóname Kagura, te quiero.
Analiza como procede tu amigo con el prójimo. De la misma manera procederá contigo. Tu no estás exento.
Por eso a veces en el casco hago pogos con gogos. Soy el filólogo; Micrófonos con mono drogo. ¡Coño! Con tonos monocromos yo
Yo te miro, yo te miro sin cansarme de mirar y que lindo niño veo a tus ojos asomar
Ni siquiera Dios es capaz de agradar a todos.
La raíz escondida no pide premio alguno por llenar de frutos la rama
El carácter de los retratos ha cambiado con el tiempo. La armonía clásica entre la cara y el corazón fue reemplazada poco a poco por la expresión discordante de la individualidad.
Analiza como procede tu amigo con el prójimo. De la misma manera procederá contigo. Tu no estás exento.
Por eso a veces en el casco hago pogos con gogos. Soy el filólogo; Micrófonos con mono drogo. ¡Coño! Con tonos monocromos yo
Yo te miro, yo te miro sin cansarme de mirar y que lindo niño veo a tus ojos asomar
Ni siquiera Dios es capaz de agradar a todos.
La raíz escondida no pide premio alguno por llenar de frutos la rama
El carácter de los retratos ha cambiado con el tiempo. La armonía clásica entre la cara y el corazón fue reemplazada poco a poco por la expresión discordante de la individualidad.