pero me hace entender, no me anima pero me enseña a ser feliz y no me dice amigo pero me da su amistad.
Lo siento... no puedo detenerlo. Me estoy transformando en yoma.
¡La desigualdad no es un mal! La igualdad en sí misma lo es.
Si una mujer se vuelve a casar al quedarse viuda, odiaba a su primer marido; si un hombre se casa por segunda vez, adoraba a su primera esposa.
Siempre que me confieso, me doy la absolución
No hace falta permiso para rodar desnudos Por el piso.
Las puertas del Opus Dei están abiertas de par en par para quienes se quieran marchar.
Lo siento... no puedo detenerlo. Me estoy transformando en yoma.
¡La desigualdad no es un mal! La igualdad en sí misma lo es.
Si una mujer se vuelve a casar al quedarse viuda, odiaba a su primer marido; si un hombre se casa por segunda vez, adoraba a su primera esposa.
Siempre que me confieso, me doy la absolución
No hace falta permiso para rodar desnudos Por el piso.
Las puertas del Opus Dei están abiertas de par en par para quienes se quieran marchar.