deslizante de un río profundo. Entonces se ve a través de la superficie deslizante de un río profundo. En esos momentos encuentro una de mis mayores satisfacciones, no en el hecho de estar pensando en el pasado, sino que es entonces cuando estoy viviendo el presente más intensamente.
Seimpre quise decirte que te amo, pero mi orgullo me ganó... quise expresarte lo que siento pero el momento no se dio... quise tratarte con cariño pero algo se interpuso entre los dos... quise realizar tantas cosas pero se que el momento ya pasó.
El conocimiento habla pero la sabiduría escucha.
¡Gozosa, gozosa tierra!, digna morada de los dioses y que aún ayer aparecía insana, húmeda y desolada. Este resurgimiento de la naturaleza me elevó el espíritu; el pasado se me borró de la memoria, el presente era tranquilo y el futuro me daba esperanza y promesas de alegría.
En el futuro existirá una nueva determinación de las dimensiones moleculares.
La libertad: ¿alguien sabe dónde empieza y dónde acaba?
El buen pastor esquila las ovejas, pero no las devora.
Yo seré tu guardaespaldas. Así es, yo nací para protegerte.
La vergüenza, el amor, el orgullo, todo hablaba en mí al mismo tiempo.
Si la fe mueve montañas, el amor en Cristo toca lo inalcanzable.
Seimpre quise decirte que te amo, pero mi orgullo me ganó... quise expresarte lo que siento pero el momento no se dio... quise tratarte con cariño pero algo se interpuso entre los dos... quise realizar tantas cosas pero se que el momento ya pasó.
El conocimiento habla pero la sabiduría escucha.
¡Gozosa, gozosa tierra!, digna morada de los dioses y que aún ayer aparecía insana, húmeda y desolada. Este resurgimiento de la naturaleza me elevó el espíritu; el pasado se me borró de la memoria, el presente era tranquilo y el futuro me daba esperanza y promesas de alegría.
En el futuro existirá una nueva determinación de las dimensiones moleculares.
La libertad: ¿alguien sabe dónde empieza y dónde acaba?
El buen pastor esquila las ovejas, pero no las devora.
Yo seré tu guardaespaldas. Así es, yo nací para protegerte.
La vergüenza, el amor, el orgullo, todo hablaba en mí al mismo tiempo.
Si la fe mueve montañas, el amor en Cristo toca lo inalcanzable.