A veces, cuando las luces se apagan y se termina la música, y se me obliga a quedarme sola con mi enfermedad y mi mundo suspendido. A veces, tú entras silenciosamente y dándome un beso realizas el milagro y me haces dormir en paz. DESENFADADOS Desenfrenados, airosos, surgen en el alma los deseos que el cuerpo por las noches calma. Claman piedad. Gritan "ya basta". Un "nomeolvides", un "parasiempre" surgen del alma de los amantes. Desenfrenados, airosos, saltan desde su piel los anhelos que el alma por la mañana calma. Ellos, siempre tan desenfadados, los amantes, abriendo el desparpajo de la vida fundiendo su condición, no renegando de ella. ECOS Espinosos retumban los ecos del pasado. Reiteran a sabiendas mi dolor. Nutro fertilidades para no agonizar masticando ahogos de tristeza, y tomo mi escafandra: este presente de vuelos y cánticos de finos y coloridos pájaros. Leves se disuelven las nostalgias pétreas, quedándome sempiternos azules y oros. Jamás p...
los demás: impaciencia e indolencia. Fue a causa de la impaciencia que lo han expulsado del paraíso, al que no puede volver por culpa de la indolencia. Aunque quizá no existe más que un sólo pecado capital: la impaciencia. La impaciencia hizo que lo expulsaran, es con motivo de la impaciencia que no regresa No se puede depurar la administración distrital a menos que los campesinos se alcen. Prométeme que nunca me engañarás.. Las burocracias no toleran el disenso, la unanimidad conduce más rápidamente al estancamiento. Los muertos, a falta de un lugar más confortable, se quedan en la cabeza de los seres queridos. Cuando veo estas cajas... ¡Éxtasis! ¡Oh que aprisa piensa un vehemente deseo que no hay más que lo que piensa! El cuerpo humano no es más que apariencia y esconde nuestra realidad. La realidad es el alma. Mis amigos. ¡Ellos son mi poder!