A veces, cuando las luces se apagan y se termina la música, y se me obliga a quedarme sola con mi enfermedad y mi mundo suspendido. A veces, tú entras silenciosamente y dándome un beso realizas el milagro y me haces dormir en paz. DESENFADADOS Desenfrenados, airosos, surgen en el alma los deseos que el cuerpo por las noches calma. Claman piedad. Gritan "ya basta". Un "nomeolvides", un "parasiempre" surgen del alma de los amantes. Desenfrenados, airosos, saltan desde su piel los anhelos que el alma por la mañana calma. Ellos, siempre tan desenfadados, los amantes, abriendo el desparpajo de la vida fundiendo su condición, no renegando de ella. ECOS Espinosos retumban los ecos del pasado. Reiteran a sabiendas mi dolor. Nutro fertilidades para no agonizar masticando ahogos de tristeza, y tomo mi escafandra: este presente de vuelos y cánticos de finos y coloridos pájaros. Leves se disuelven las nostalgias pétreas, quedándome sempiternos azules y oros. Jamás p...
La toma de conciencia de haber sido burlados a destiempo llega después cuando el morir se ha vuelto un latido obsesivo. y acompaña los pasos. SEÑALES Aquellos padres hondos de que habla Valery siguen interrogándonos. Nuestra orfandad responde desde su alta mudez. Eterno diálogo. Quizá el más cercano de nuestros habitantes sin rostro el más cauto sabe que traficamos con la idoneidad de un Judas que sonríe a la hora de los pactos. ANA BUQUET - A LA BÚSQUEDA INCESANTE Cresta de la ola. Caes con vértigo feroz en playas anónimas de atardeceres calmos. Mueres mar en la orilla, y a tu antojo te desperezas, te desatas fuerte, te contraes, te esfumas. Llevas a tu encuentro pasados que no fueron, crepúsculos de luz mortecina que alumbraron lujuriosos placeres y enardecieron profundos dolores. Cresta de la ola de este río como mar... Hoy caes con vértigo en mi playa. Estás buscando más que nunca, empecinada, quebrarte en mis pies, igual que aquel que quiso morir por un amor prohibido. Y bus...