A veces, cuando las luces se apagan y se termina la música, y se me obliga a quedarme sola con mi enfermedad y mi mundo suspendido. A veces, tú entras silenciosamente y dándome un beso realizas el milagro y me haces dormir en paz. DESENFADADOS Desenfrenados, airosos, surgen en el alma los deseos que el cuerpo por las noches calma. Claman piedad. Gritan "ya basta". Un "nomeolvides", un "parasiempre" surgen del alma de los amantes. Desenfrenados, airosos, saltan desde su piel los anhelos que el alma por la mañana calma. Ellos, siempre tan desenfadados, los amantes, abriendo el desparpajo de la vida fundiendo su condición, no renegando de ella. ECOS Espinosos retumban los ecos del pasado. Reiteran a sabiendas mi dolor. Nutro fertilidades para no agonizar masticando ahogos de tristeza, y tomo mi escafandra: este presente de vuelos y cánticos de finos y coloridos pájaros. Leves se disuelven las nostalgias pétreas, quedándome sempiternos azules y oros. Jamás p...
deseos de pelear me levantarán porque son muy grandes! ¡Y después de eso, los derrotaré pase lo que pase! Con todos sus errores y aberraciones, la Historia con una H mayúscula ha progresado hasta el punto en que se halla hoy gracias a esas revoluciones y a esos avances. Olvidemos lo que sucedió, pues puede lamentarse, pero no rehacerse. Cuando el oído es penetrante, se convierte en ojo. De lo contrario, la palabra de Dios se enreda en el oído y no llega al corazón. Lo que más odio es que me pidan perdón antes de pisarme. ¿No sabéis lo que son los niños? Pues vaya... Cada quien sabe lo que trae en su morral.