La tibia luz de la luna
la está besando en la sien.No os acerquéis a su cuna,
idos yendo, leves auras, una a una;
dejadla que duerma bien.
Dejad que no más la luna
la esté besando en la sien.
Que no canten las palomas.
Que la cerquen con aromas
las manzanas y las pomas
de Salen.
Que se rieguen los sonidos
por el monte y por las lomas.
Que no canten las palomas,
que se estén en paz los nidos,
que la Amada duerma bien.
Verán los siglos un drama...
un sangriento panorama
que a Dios mismo asombrará.
En la cima del Calvario
la hostia blanca de un lirio
de sangre se manchará...
Sobre un monte funerario
se consumará un martirio,
y una virgen llorará...
¡Oh, cuan triste panorama!...
¡Cuánta sangre tiene el drama
que ni el tiempo borrará!...
Pero duerme Tú, entretanto.
Tiempo sobra para el llanto.
Ya se llorará.
un sangriento panorama
que a Dios mismo asombrará.
En la cima del Calvario
la hostia blanca de un lirio
de sangre se manchará...
Sobre un monte funerario
se consumará un martirio,
y una virgen llorará...
¡Oh, cuan triste panorama!...
¡Cuánta sangre tiene el drama
que ni el tiempo borrará!...
Pero duerme Tú, entretanto.
Tiempo sobra para el llanto.
Ya se llorará.