Tú que sabes del tibio acento de las plumas
y del calor infinito escondido en la nievetrata de penetrar en este vago porvenir de sueños
en prodigio de savia o rosa adolescente.
Recuerda que aún debajo del laurel
está la axila resplandeciente de un cuerpo lejano;
y encima del labio hay un sonido eterno
a muerte o esperanza calcinada.
Y recuerda finalmente que un día prometidos a la sombra
buscaremos juntos la comarca del silencio
y entraremos puros como pájaros sin límite
a contemplar la mirada altiva de los dioses
Toda a los labios son estrellas
en este antiguo amor,
en este gastado roce silencioso;
y las cabelleras quisieran ser bosques
o corazones implorando rostros
Todavía hay horizonte en el goce de unos ojos
y no escapan lunas ni mareas
al golpe sombrío de unas voces.
Todavía los cuerpos se aman en silencio...
en este antiguo amor,
en este gastado roce silencioso;
y las cabelleras quisieran ser bosques
o corazones implorando rostros
Todavía hay horizonte en el goce de unos ojos
y no escapan lunas ni mareas
al golpe sombrío de unas voces.
Todavía los cuerpos se aman en silencio...
Hubo manos que sumergieron fórmulas
y quisieron volar
como aire o corazón interminable.
Hubo instantes
en que el mar se creyó sangre
y buscó las arterias.
... ... ... ...
Por el cielo...
un ángel sonreía.
y quisieron volar
como aire o corazón interminable.
Hubo instantes
en que el mar se creyó sangre
y buscó las arterias.
... ... ... ...
Por el cielo...
un ángel sonreía.