Te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor omnipotente concederá a todos los que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final; no morirán en mi desgracia y sin haber recibido los Sacramentos; mi Divino Corazón será su asilo seguro en el último momento.
En las leyes de la naturaleza la consecuencia es la muerte, sin lamento comunitario
Su pérdida querer mirar futuro y no hallar nada
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Aire de Levante, agua delante.
Los que son sabios, poco hablan; y los que hablan mucho, son poco sabios
La fotografía es la forma de arte de los que no tienen suficiente talento.
La vida dura lo mismo que nuestros estremecimientos. Sin ellos, es polvo vital.
Mal cristiano eres, Sancho... porque nunca olvidas la injuria que una vez te han hecho.
La lucidez es el único vicio que hace al hombre libre: libre en un desierto.
Si estoy realmente tan fuertemente revestido eso es porque quiero esconder mi ego embarazoso.
¡Dios mío, líbrame de mis amigos! De los enemigos ya me encargo yo.
En las leyes de la naturaleza la consecuencia es la muerte, sin lamento comunitario
Su pérdida querer mirar futuro y no hallar nada
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Aire de Levante, agua delante.
Los que son sabios, poco hablan; y los que hablan mucho, son poco sabios
La fotografía es la forma de arte de los que no tienen suficiente talento.
La vida dura lo mismo que nuestros estremecimientos. Sin ellos, es polvo vital.
Mal cristiano eres, Sancho... porque nunca olvidas la injuria que una vez te han hecho.
La lucidez es el único vicio que hace al hombre libre: libre en un desierto.
Si estoy realmente tan fuertemente revestido eso es porque quiero esconder mi ego embarazoso.
¡Dios mío, líbrame de mis amigos! De los enemigos ya me encargo yo.