–explicó Nobby. Uno de los enanos dijo algo en enano. Hubo algunas sonrisas entre los guardias más bajos. –¿Qué quiere decir eso? –preguntó Nobby. –Bueno, en una traducción aproximada –contestó Fuertenelbrazo–: Mi culo ha sido mi culo durante mucho tiempo, pero no tengo que escuchar nada de lo que diga.
El hombre sublime no tiene más necesidad de Dios para sojuzgar al hombre. Ha reemplazado a Dios por el humanismo; el ideal ascético por el ideal moral y el conocimiento. El hombre se inviste de sí mismo en nombre de valores heroicos, en nombre de valores del hombre.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Los países del Tercer Mundo pueden saltarse etapas de desarrollo. Prescinden de las líneas telefónicas y van derechos al teléfono móvil. Pero nadie lleva a cabo una evaluación de la tecnología aceptable planteándose qué da resultado y cómo pueden compensarse los inevitables inconvenientes.
Un mundo mejor nace sobre la base de la fe y la comprensión.
Cuando busques un amigo no lo busques perfecto, búscalo amigo.
Desgracia imprevista nos hiere más fuertemente.
Lo que se desea o no, es algo irrelevante.
El romper de una ola no puede explicar todo el mar.
Aquel que sirve a Dios por dinero, puede ser tentado a servir al diablo por un mejor salario.
El hombre sublime no tiene más necesidad de Dios para sojuzgar al hombre. Ha reemplazado a Dios por el humanismo; el ideal ascético por el ideal moral y el conocimiento. El hombre se inviste de sí mismo en nombre de valores heroicos, en nombre de valores del hombre.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Los países del Tercer Mundo pueden saltarse etapas de desarrollo. Prescinden de las líneas telefónicas y van derechos al teléfono móvil. Pero nadie lleva a cabo una evaluación de la tecnología aceptable planteándose qué da resultado y cómo pueden compensarse los inevitables inconvenientes.
Un mundo mejor nace sobre la base de la fe y la comprensión.
Cuando busques un amigo no lo busques perfecto, búscalo amigo.
Desgracia imprevista nos hiere más fuertemente.
Lo que se desea o no, es algo irrelevante.
El romper de una ola no puede explicar todo el mar.
Aquel que sirve a Dios por dinero, puede ser tentado a servir al diablo por un mejor salario.