Estado de cultura no pasa de ser una idea moderna. Lo uno vive de lo otro, lo uno prospera a costa de lo otro. Todas las épocas grandes de la cultura son épocas de decadencia política: lo que es grande en el sentido de la cultura ha sido apolítico, incluso antipolítico.
Una vez que los coaticitos fueron un poco grandes, su madre los reunió un día arriba de un naranjo y les habló así: Coaticitos: ustedes son bastante grandes para buscarse la comida solos. Deben aprenderlo, porque cuando sean viejos andarán siempre solos, como todos los coatís.
Si una persona no tiene talento solo debe trabajar duro para lograrlo.
Hay algo sorprendente: cuando reflexiono sobre todas mis películas, me llama la atención que, en las épocas en que estuve deprimido hice comedias. Y cuando me sentía feliz, rodé temas más bien trágicos. Quizás intente inconscientemente compensar cada uno de mis estados de ánimo.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Que lo mate Dios que lo crió.
La vida es sólo amor... el amor es la vida.
No fui al funeral (de Senna) porque hay cosas que no hago en público...
No esta hecha la miel para la boca del asno
Necios, ¿¡creéis que podéis vencerme a mí!?, ¡a mí!, ¡la soberana del mal!
Una vez que los coaticitos fueron un poco grandes, su madre los reunió un día arriba de un naranjo y les habló así: Coaticitos: ustedes son bastante grandes para buscarse la comida solos. Deben aprenderlo, porque cuando sean viejos andarán siempre solos, como todos los coatís.
Si una persona no tiene talento solo debe trabajar duro para lograrlo.
Hay algo sorprendente: cuando reflexiono sobre todas mis películas, me llama la atención que, en las épocas en que estuve deprimido hice comedias. Y cuando me sentía feliz, rodé temas más bien trágicos. Quizás intente inconscientemente compensar cada uno de mis estados de ánimo.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Que lo mate Dios que lo crió.
La vida es sólo amor... el amor es la vida.
No fui al funeral (de Senna) porque hay cosas que no hago en público...
No esta hecha la miel para la boca del asno
Necios, ¿¡creéis que podéis vencerme a mí!?, ¡a mí!, ¡la soberana del mal!