te obligan a tener? Todo, incluyendo el destino y el futuro, depende de ti. Podrías pensar que es una pena, pero no puedes escapar de ello. Tenemos que vivir en un lugar lamentable y una lamentable vida. Rechaza tu destino o tu futuro si no van por el camino que deseas. Retuércelos, tal vez puedas, tal vez no. Todo depende de la oportunidad, incluso si tan sólo es del uno por ciento.
- No caigas en la desesperación. No voy a decir nada más, pero siempre y cuando no te des por vencido, sin duda seras capaz de alcanzar tu meta... Pero si vas a renunciar ahora, no se para que estoy hablando.
- Espere... esa ultima frase...
- Si, te la copie.
- ¡¿La oyó?!
No hay tontería mayor y más común que la de amargarse por las tonterías del mundo.
–Sabes, ahora ha cometido un crimen en Ankh-Morpork –dijo–. Eso lo hace mío. –Sam, no estamos... –Mira, todo el mundo me dice tan a menudo que no estoy en Ankh-Morpork que lo he creído. Pero esta embajada es Ankh-Morpork y, justo ahora –levantó la ballesta–, yo soy la ley.
Los fascistas deben ser doblemente disciplinados: como fascistas y como ciudadanos
Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Vivimos en un mundo extrañamente agitado, con una falta de vida espiritual tremenda.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
¡Dios mío! ¡Qué tontos son los hombres de letras!
- No caigas en la desesperación. No voy a decir nada más, pero siempre y cuando no te des por vencido, sin duda seras capaz de alcanzar tu meta... Pero si vas a renunciar ahora, no se para que estoy hablando.
- Espere... esa ultima frase...
- Si, te la copie.
- ¡¿La oyó?!
No hay tontería mayor y más común que la de amargarse por las tonterías del mundo.
–Sabes, ahora ha cometido un crimen en Ankh-Morpork –dijo–. Eso lo hace mío. –Sam, no estamos... –Mira, todo el mundo me dice tan a menudo que no estoy en Ankh-Morpork que lo he creído. Pero esta embajada es Ankh-Morpork y, justo ahora –levantó la ballesta–, yo soy la ley.
Los fascistas deben ser doblemente disciplinados: como fascistas y como ciudadanos
Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Vivimos en un mundo extrañamente agitado, con una falta de vida espiritual tremenda.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
¡Dios mío! ¡Qué tontos son los hombres de letras!