el monstruo de las fauces terribles y los ojos de fuego. Hay que matar a este dragón ya todos los que a su alrededor se reproducen. Al dragón de la culpa y al dragón del espanto, al del remordimiento estéril, al del odio, al que devora siempre la esperanza, al del miedo, al del frío, al de la angustia.
Los hombres lloran porque las cosas no son lo que deberían ser.
La experiencia es un sabio hecho a trompicones.
Yo no quiero morir, pero después de muerto, ¿qué puede importarme?
A enemigo que huye, puente de plata
La experiencia es buena en un hombre
¿Acaso existe algo más valioso que tus sueños?
No huele bien lo que siempre bien huele.
Persigue tu felicidad y no tengas miedo, y las puertas se abrirán donde menos lo sospeches.
Los hombres lloran porque las cosas no son lo que deberían ser.
La experiencia es un sabio hecho a trompicones.
Yo no quiero morir, pero después de muerto, ¿qué puede importarme?
A enemigo que huye, puente de plata
La experiencia es buena en un hombre
¿Acaso existe algo más valioso que tus sueños?
No huele bien lo que siempre bien huele.
Persigue tu felicidad y no tengas miedo, y las puertas se abrirán donde menos lo sospeches.