tiembla al tomar una pieza y moverla. Pero lo que el ajedrez te enseña es que tú deber permanecer ahí con calma y pensar si realmente es una buena idea o si hay otras ideas mejores.
No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo.
Cuando un libro es malo, una crítica mala lo termina destruyendo. Pero cuando es bueno, una crítica igualmente mala no lo afecta.
No hay nada tan conmovedor como un enamorado que se llega a las puertas de la amada y cuenta sus dolencias a los goznes y a los cerrojos.
Recordar es fácil para quien tiene memoria, olvidar es difícil para quien tiene corazón.
Llegar al humo de las velas
¡Las lápidas de recuerdo también se olvidan!
Te llevo en el corazón, nimbada de mi sofisma, como un siniestro aneurisma que rompe mi corazón...
Tranquilícese y lárguese, ni usted ni nadie puede obligar a alguien a hacer lo que no quiere.
Si algún día te deja, no llores por él, porque el amor es llanto y el llanto de una mujer no se merece a un hombre que nunca la supo querer.
No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo.
Cuando un libro es malo, una crítica mala lo termina destruyendo. Pero cuando es bueno, una crítica igualmente mala no lo afecta.
No hay nada tan conmovedor como un enamorado que se llega a las puertas de la amada y cuenta sus dolencias a los goznes y a los cerrojos.
Recordar es fácil para quien tiene memoria, olvidar es difícil para quien tiene corazón.
Llegar al humo de las velas
¡Las lápidas de recuerdo también se olvidan!
Te llevo en el corazón, nimbada de mi sofisma, como un siniestro aneurisma que rompe mi corazón...
Tranquilícese y lárguese, ni usted ni nadie puede obligar a alguien a hacer lo que no quiere.
Si algún día te deja, no llores por él, porque el amor es llanto y el llanto de una mujer no se merece a un hombre que nunca la supo querer.