es un requisito fundamental tener garantizado el acceso a un suministro suficiente de agua potable. Sin embargo, continuamos actuando como si el agua dulce fuera un recurso abundante e inagotable, cuando no lo es.
Aunque no tenga mucho que ofrecer el hacer algo por alguien, solo para ver su sonrisa... y los sentimientos que tengo se transmitan; y si se alegra y me sonríe cuán feliz sería yo. Lo siento mucho, más si es la persona que más quiero.
El corazón y el espíritu son los dos platillos de una balanza. Sumid el espíritu en el estudio y vuestro corazón se elevará al cielo.
Más no existen, en principio, verdades absolutas; hay, en realidad, una sola verdad absoluta, a saber: que no hay verdad absoluta en sí.
El talento no ha de servir para saberlo y decirlo todo, sino para saber lo que se ha de decir de lo que se sabe.
La caridad comienza por nosotros mismos, y la mayoría de las veces acaba donde empieza.
Homero es nuevo esta mañana, y tal vez nada es tan antiguo como el periódico de hoy.
A veces, por encontrarte, cruzo puentes de sueños... Al despertar, consigo que el cuerpo vuelva, pero mi alma se queda en tu orilla.
El que compra cedés vírgenes no paga ningún canon
Aunque no tenga mucho que ofrecer el hacer algo por alguien, solo para ver su sonrisa... y los sentimientos que tengo se transmitan; y si se alegra y me sonríe cuán feliz sería yo. Lo siento mucho, más si es la persona que más quiero.
El corazón y el espíritu son los dos platillos de una balanza. Sumid el espíritu en el estudio y vuestro corazón se elevará al cielo.
Más no existen, en principio, verdades absolutas; hay, en realidad, una sola verdad absoluta, a saber: que no hay verdad absoluta en sí.
El talento no ha de servir para saberlo y decirlo todo, sino para saber lo que se ha de decir de lo que se sabe.
La caridad comienza por nosotros mismos, y la mayoría de las veces acaba donde empieza.
Homero es nuevo esta mañana, y tal vez nada es tan antiguo como el periódico de hoy.
A veces, por encontrarte, cruzo puentes de sueños... Al despertar, consigo que el cuerpo vuelva, pero mi alma se queda en tu orilla.
El que compra cedés vírgenes no paga ningún canon