Ir al contenido principal

Desde hace mucho pienso en ti, y no hubo ninguna diferencia en que

hoy de nuevo volví, con una absoluta tristeza te rememoré otra vez. Ya vez, aunque pase el tiempo no soy culpable de este amor que siento. A veces intento imaginar que es una pesadilla, que al despertar aquí te encontraré. Pero al abrir mis ojos noto que no te tengo. Si nunca deseé que te fueras, tal vez me mal interpretaste. Ya no sé qué pensaste, pero tan sólo exigí un poco de amor. Con algo de tú cariño me conformaba, mira lo que pasaba. No sé por qué te has alejado, ¿acaso pedí demasiado? Ya no rogaré que regreses, pero si lo haces aquí estaré para abrazarte, con el alma abierta para ti. Si algún día lees esta carta de mi corazón, entiende que si fue mi error pido perdón, y que no te he olvidado aunque no comprenda la razón, ni el porque te fuiste dejándome con la aflicción.

Me siento como si fuera una pieza en una partida de ajedrez, cuando mi oponente me indica: esa pieza no puede ser movida.

La poesía es más profunda y filosófica que la historia, porque trata de lo general frente a lo particular.

Despierta ríes y al reír tus labios inquietos me parecen relámpagos de grana que serpean sobre un cielo de nieve

El rápido progreso de la civilización fue atribuido exclusivamente a la cabeza, al desarrollo y a la actividad del cerebro

El poeta prolonga la existencia de la lengua, es una suprema operación lingüística fuera del lenguaje.

A veces, tan ligera como un pez en el agua, me muevo entre las cosas feliz y alucinada.

El perezoso siempre es menesteroso.

Aquel que desea pero no obra, engendra la peste.

Gracias por despertar al monstruo.

¡¿Qué tiene de malo ser un idiota?! ¡La diferencia entre la estupidez y la justicia es muy delgada!

Gemeoss

Purpúreas rosas sobre Galatea el alba entre lirios cándidos deshoja; duda el amor

cuál más su color sea, o púrpura nevada o nieve roja; de su frente la perla es eritrea, émula vana; el ciego dios se enoja, y, condenado su esplendor, la deja pender en oro al nácar de su oreja. No hay deuda que no se haga ni fecha que no se cumpla. ¡Cuántas mujeres se enamoran de un hombre, no para tenerlo, sino para no dejarlo a otra! El amor propio es el mayor de los aduladores. ¿Por qué nos alegramos en las bodas y nos entristecemos en los velorios? Porque no somos la persona involucrada. El amor tiene un poderoso hermano, el odio. Procura no ofender al primero, porque el otro puede matarte. Aunque el final del mundo sea mañana, hoy plantaré manzanos en mi huerto. Las cadenas del hábito son generalmente demasiado débiles para que las sintamos, hasta que son demasiado fuertes para que podamos romperlas.

Incluso si no tengo suficiente poder mágico para hacer un Take-Over de cuerpo

completo... Mientras tenga este brazo... Puede que haya lastimado a mi hermana pequeña Lisanna, y echo llorar a mi hermana mayor, este inútil brazo siquiera pudo defender a mi compañera. ¡Pero Elfman, el hombre, pondrá todo lo que tiene en este brazo como mago de Fairy Tail y te derrotaré! ¿Sabes lo que un científico más teme? Es el olvido. Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar. No sospecho de nadie, pero desconfío de todos Buey viejo lleva el surco derecho. Mis deseos de protegerte son más fuertes que nada. El dolor enseñaba que una forma, aunque opaca, puede ser luminosa. Cuando me ves así... Sólo me hace quererte más. Aquí todos han venido a vender su libro, sí, sí, a vender su libro... a echar la llorada El amor consiste en impulsar a un ser a la perfección de sí mismo Un amigo es una persona con la que puedes pensar en voz alta. No importa lo cerca que pensemos que está la respuesta... siempre se escapa.

Yo no moriré, no importa que mi cuerpo sea destruido por completo. ¡Mis

deseos de pelear me levantarán porque son muy grandes! ¡Y después de eso, los derrotaré pase lo que pase! Con todos sus errores y aberraciones, la Historia con una H mayúscula ha progresado hasta el punto en que se halla hoy gracias a esas revoluciones y a esos avances. Olvidemos lo que sucedió, pues puede lamentarse, pero no rehacerse. Cuando el oído es penetrante, se convierte en ojo. De lo contrario, la palabra de Dios se enreda en el oído y no llega al corazón. Lo que más odio es que me pidan perdón antes de pisarme. ¿No sabéis lo que son los niños? Pues vaya... Cada quien sabe lo que trae en su morral.