tu verdadero yo, el auténtico mundo, y vuélvete más fuerte! ¡No importa cuánto tiempo te tome, yo te esperaré en mi forma más fuerte! ¡¡Supera mi espada!! ¡¡Supérame!!
Los Asesinos y los Templarios hemos perecido sin cesar en una sangrienta guerra a traves de milenios, pero el tiempo, los Dioses o el Sol no son suficiente para borrar lo que cimentó a ambos grupos; sus ideales.
No nos vimos nunca pero no importaba, mi hermano despierto mientras yo dormía, mi hermano mostrándome detrás de la noche su estrella elegida
Bella, eres bella como una estrella, por eso te quiero por que eres bella como una estrella y porque vales más que mil de ellas.
Medir las palabras no es necesariamente endulzar su expresión sino haber previsto y aceptado las consecuencias de ellas.
Mezclar cerros con estopas.
Aquí estoy, desnuda, sobre las sábanas solitarias de esta cama donde te deseo.
El dinero habla un lenguaje que entienden todas las naciones.
La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante.
Los Asesinos y los Templarios hemos perecido sin cesar en una sangrienta guerra a traves de milenios, pero el tiempo, los Dioses o el Sol no son suficiente para borrar lo que cimentó a ambos grupos; sus ideales.
No nos vimos nunca pero no importaba, mi hermano despierto mientras yo dormía, mi hermano mostrándome detrás de la noche su estrella elegida
Bella, eres bella como una estrella, por eso te quiero por que eres bella como una estrella y porque vales más que mil de ellas.
Medir las palabras no es necesariamente endulzar su expresión sino haber previsto y aceptado las consecuencias de ellas.
Mezclar cerros con estopas.
Aquí estoy, desnuda, sobre las sábanas solitarias de esta cama donde te deseo.
El dinero habla un lenguaje que entienden todas las naciones.
La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante.