televisión. La televisión controla a las personas usando información, real o falsa, y robándoles su sentido de la realidad. En nuestros días, se podría decir que la televisión es una religión en sí misma.
Pasan los años, y cómo cambia, lo que yo siento, lo que ayer era amor, se va volviendo otro sentimiento. Porque años atrás, tomar tu mano, robarte un beso, sin forzar un momento, formaban parte de una verdad.
Cuando usted lloró, fue sólo por usted y no por la admirable imposibilidad de alcanzarla a través de la diferencia que les separa
Loco. Grabo tu adjetivo y tu risa, tus piernas en la lluvia y la comisura de tus labios tristes.
La integridad no está sujeta a reglas
No existe mayor tristeza que amar sin ser amado y dar la vida misma por esa persona y ella no es capaz de dar por ti ni un minuto de su pensamiento.
Aprender es como remar contra corriente: en cuanto se deja, se retrocede.
El recuerdo de mi suplicio hará más por nuestra causa que todas las banderas del mundo
Pasan los años, y cómo cambia, lo que yo siento, lo que ayer era amor, se va volviendo otro sentimiento. Porque años atrás, tomar tu mano, robarte un beso, sin forzar un momento, formaban parte de una verdad.
Cuando usted lloró, fue sólo por usted y no por la admirable imposibilidad de alcanzarla a través de la diferencia que les separa
Loco. Grabo tu adjetivo y tu risa, tus piernas en la lluvia y la comisura de tus labios tristes.
La integridad no está sujeta a reglas
No existe mayor tristeza que amar sin ser amado y dar la vida misma por esa persona y ella no es capaz de dar por ti ni un minuto de su pensamiento.
Aprender es como remar contra corriente: en cuanto se deja, se retrocede.
El recuerdo de mi suplicio hará más por nuestra causa que todas las banderas del mundo