si fueses borrado de todos mis recuerdos y te fueras de regreso al lugar de donde viniste.
Yo soy un arabesco de marquetería; hay trozos de marfil, de oro y de hierro; los hay de cartón pintado; los hay de diamante; los hay de hoja de lata.
Las caricias son tan necesarias para la vida de los sentimientos como las hojas para los árboles. Sin ellas, el amor muere por la raíz
Lucian Freud es la persona más interesante que ha conocido nunca.
A la gente las ideas le parecen aburridas porque no distinguen entre las ideas vivas y las que están amontonadas en un estante
Ningún éxito en la vida puede compensar el fracaso en el hogar.
Toda la vida pensando, un segundo actuando y media vida durmiendo.
Yo soy un arabesco de marquetería; hay trozos de marfil, de oro y de hierro; los hay de cartón pintado; los hay de diamante; los hay de hoja de lata.
Las caricias son tan necesarias para la vida de los sentimientos como las hojas para los árboles. Sin ellas, el amor muere por la raíz
Lucian Freud es la persona más interesante que ha conocido nunca.
A la gente las ideas le parecen aburridas porque no distinguen entre las ideas vivas y las que están amontonadas en un estante
Ningún éxito en la vida puede compensar el fracaso en el hogar.
Toda la vida pensando, un segundo actuando y media vida durmiendo.