soportable a su vista. Si en algún momento de debilidad, de relajación, de necesidad, me desahogo dejando escapar un poco de cólera ardiente cristalizada en palabras -un sueño apasionado, envuelto y atado en imágenes- entonces... Tómenlo ó déjenlo, ¡Pero no me molesten!
Es más vergonzoso desconfiar de los amigos que ser engañado por ellos
El cerebro es mi segundo órgano en importancia.
Siempre resulta cuando se sabe lo que se hace.
Fortaleza, con la linterna de la razón por delante, ya que de otra manera no serías fortaleza, sino estupidez, furia, audacia
Al pasar el puente te ví las ligas, y como eran rojas me espantó la mula.
La caridad es la única virtud que precisa de la injusticia.
Se dice que el deseo es un producto de la voluntad, pero lo contrario es cierto: es un producto de deseo.
Es más vergonzoso desconfiar de los amigos que ser engañado por ellos
El cerebro es mi segundo órgano en importancia.
Siempre resulta cuando se sabe lo que se hace.
Fortaleza, con la linterna de la razón por delante, ya que de otra manera no serías fortaleza, sino estupidez, furia, audacia
Al pasar el puente te ví las ligas, y como eran rojas me espantó la mula.
La caridad es la única virtud que precisa de la injusticia.
Se dice que el deseo es un producto de la voluntad, pero lo contrario es cierto: es un producto de deseo.