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Por un lado, nos encontramos con la administración de este hermoso y sutil

planeta increíblemente delicado y frágil. Por otro lado, nos enfrentamos a los destinos de nuestros semejantes, a nuestros hermanos. ¿Cómo podemos decir que somos seguidores de Cristo, si esta doble responsabilidad no nos parece a nosotros la esencia y el corazón de nuestra religión?

Jamás he tenido tanta felicidad en mí como en los periodos más enfermos y más dolorosos de mi vida.

En la naturaleza del hombre encontramos tres causas principales de querella: la competencia, la difidencia y la gloria.

El amor es la más noble flaqueza del espiritu.

Dios puede que no juega a los dados con el universo, pero algo extraño está pasando con los números primos.

Sólo podemos dar todo nuestro esfuerzo, en lo que podemos hacer.

Ver y no tocar, se llama respetar

Zorra dormilona, su cara lo pregona

Gemeoss