está al abrigo de los reveses; hasta sus derrotas adquieren un resplandor de victoria
Aquel que no odia nada de lo que vive y vive benevolente y compasivo, exento de egoísmos y arrogancias, inconmovible ante el bien y el mal, a ése bien lo amo.
Pintar como los pintores del renacimiento, me llevó unos años, pintar como los niños me llevó toda la vida.
El problema de mi vida ha sido que siempre he sido un adicto al caos.
Una injusticia hecha en perjuicio de uno solo es una advertida amenaza contra todos
¿Quién puede realmente olvidar el pasado? ¿Qué más hay que saber?
La modernidad, tomada como un tiempo sin dioses, es el lugar perfecto para cosechar el resentimiento.
Aquel que no odia nada de lo que vive y vive benevolente y compasivo, exento de egoísmos y arrogancias, inconmovible ante el bien y el mal, a ése bien lo amo.
Pintar como los pintores del renacimiento, me llevó unos años, pintar como los niños me llevó toda la vida.
El problema de mi vida ha sido que siempre he sido un adicto al caos.
Una injusticia hecha en perjuicio de uno solo es una advertida amenaza contra todos
¿Quién puede realmente olvidar el pasado? ¿Qué más hay que saber?
La modernidad, tomada como un tiempo sin dioses, es el lugar perfecto para cosechar el resentimiento.