los océanos, todas las rosas en el mundo y todas las sonrisas que haya habido en la historia del mundo, empezarás a tener una idea de cuánto te quiero.
Las yeguas que me llevan tan lejos como mi ánimo alcance me transportaban cuando, al conducirme, me trajeron al camino, abundante en signos, de la diosa.
No hay más que una gloria cierta: y es la del alma que está contenta de sí.
Deja tus deseos en los recuerdos que no quieres olvidar.
Ninguna investigación humana puede ser denominada ciencia sino pasa a través de pruebas matemáticas.
El hombre no está hecho para meditar sino para actuar
Los hijos aprenden poco de las palabras; sólo sirven tus actos y la coherencia de éstos con las palabras.
Las yeguas que me llevan tan lejos como mi ánimo alcance me transportaban cuando, al conducirme, me trajeron al camino, abundante en signos, de la diosa.
No hay más que una gloria cierta: y es la del alma que está contenta de sí.
Deja tus deseos en los recuerdos que no quieres olvidar.
Ninguna investigación humana puede ser denominada ciencia sino pasa a través de pruebas matemáticas.
El hombre no está hecho para meditar sino para actuar
Los hijos aprenden poco de las palabras; sólo sirven tus actos y la coherencia de éstos con las palabras.