con el que los que mueren con su ayuda, los primeros excederían a los últimos.
Las mujeres blancas sudafricanas son inferiores a las ratas, muy cercanas a las plantas, con la capacidad justa para ser violadas en un acto de preservación.
Señora; y es ústed fea; pero yo por la mañana estaré sobrio
El día que odies a una persona tienes que pensar si de verdad te merece la pena.
La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas sus respuestas, sino de estar abierto a todas las preguntas.
Lo peor que puede pasarle aun hombre es llegar a pensar mal de sí mismo.
La gente siempre obtiene lo que pide. El único problema es que antes de obtenerlo, nunca sabe lo que de hecho pidió.
Las mujeres blancas sudafricanas son inferiores a las ratas, muy cercanas a las plantas, con la capacidad justa para ser violadas en un acto de preservación.
Señora; y es ústed fea; pero yo por la mañana estaré sobrio
El día que odies a una persona tienes que pensar si de verdad te merece la pena.
La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas sus respuestas, sino de estar abierto a todas las preguntas.
Lo peor que puede pasarle aun hombre es llegar a pensar mal de sí mismo.
La gente siempre obtiene lo que pide. El único problema es que antes de obtenerlo, nunca sabe lo que de hecho pidió.