puesto un par de finos guantes de piel; ha tendido sobre la tierra una sábana oscura: un ardid, un disfraz, un hechizo para que bajo su manto todo caiga en un dulce sueño.
¿A ti te parece bien ponerme de cabrón? ¿Y cuando puse los billetes en tu escote no dijiste que no? ¡Pírate!, ¡qué te pires!, ¡qué agaches la cabeza bocazas!, ¡qué no me mires!
¿Quieres pasar el resto de tu vida vendiendo agua azucarada o quieres tener la oportunidad de cambiar el mundo?
La ansiedad suele actuar como antídoto contra la reflexión.
¡Es el camino de mi luna por encima de Dinamarca lo que hace resplandecer así mi cara!
Es un gran muchacho; odia de la misma manera en que yo lo hago
Para mí... todos son conejillos de indias.
¿A ti te parece bien ponerme de cabrón? ¿Y cuando puse los billetes en tu escote no dijiste que no? ¡Pírate!, ¡qué te pires!, ¡qué agaches la cabeza bocazas!, ¡qué no me mires!
¿Quieres pasar el resto de tu vida vendiendo agua azucarada o quieres tener la oportunidad de cambiar el mundo?
La ansiedad suele actuar como antídoto contra la reflexión.
¡Es el camino de mi luna por encima de Dinamarca lo que hace resplandecer así mi cara!
Es un gran muchacho; odia de la misma manera en que yo lo hago
Para mí... todos son conejillos de indias.