fumas, puedes fumar, si algún amigo fuma, le puedes brindar, pero lo mejor que puedes hacer con esa caja es regalársela a tu enemigo
Si mis ojos dicen te quiero, no les pidas a mis labios una explicación, las palabras se las lleva el viento pero las miradas se las guarda el corazón.
¿La mujer más repugnante que conocí? Pamela Des Barres, con el detalle de que las mujeres no son repugnantes; ella es un hombre
Casi todo lo que habla la historia no es otra cosa sino peleas y matanzas.
En general, los hijos no empiezan a querer a sus padres hasta pasados los treinta años.
No hay que juzgar un libro por su tapa
Hay que poner siempre en peligro al ser que se ama para tener la ilusión, siempre renovada, de reconquistarla.
Si mis ojos dicen te quiero, no les pidas a mis labios una explicación, las palabras se las lleva el viento pero las miradas se las guarda el corazón.
¿La mujer más repugnante que conocí? Pamela Des Barres, con el detalle de que las mujeres no son repugnantes; ella es un hombre
Casi todo lo que habla la historia no es otra cosa sino peleas y matanzas.
En general, los hijos no empiezan a querer a sus padres hasta pasados los treinta años.
No hay que juzgar un libro por su tapa
Hay que poner siempre en peligro al ser que se ama para tener la ilusión, siempre renovada, de reconquistarla.