se transforme en embuste y dónde ha de empezar la resistencia para salvaguardar la libertad.
El remordimiento anulaba cualquier esperanza. Era el autor de males irremediables, y vivía bajo el constante terror de que el monstruo que había creado cometiera otra nueva maldad.
La palabra mata el instinto creador.
El que viva después de la muerte de su enemigo, aunque sólo fuese un día, ha alcanzado el fin deseado.
Tu vida no tiene precio. A no ser que tengas cien monedas.
Si los sentidos no son veraces, toda nuestra razón es falsa.
El poder fluye hacia el hombre que tiene conocimientos.
El remordimiento anulaba cualquier esperanza. Era el autor de males irremediables, y vivía bajo el constante terror de que el monstruo que había creado cometiera otra nueva maldad.
La palabra mata el instinto creador.
El que viva después de la muerte de su enemigo, aunque sólo fuese un día, ha alcanzado el fin deseado.
Tu vida no tiene precio. A no ser que tengas cien monedas.
Si los sentidos no son veraces, toda nuestra razón es falsa.
El poder fluye hacia el hombre que tiene conocimientos.