le ha servido algunas veces y la que más continua y eficazmente podría servirle siempre
Pues... Me enseñaste la bondad, por lo tanto eres bueno. Fue un incendio por donde me condujiste, y en él se quemó toda mi ignorancia. Era fuego, John, llamas las que nos envolvían.
El mal existe pero, las fuerzas del amor, la compasión y la bondad son poderosas.
El soluco que amanece, no dura hasta que atardece.
Sólo la gente que entiende el dolor sabe cómo ser amable con los demás...
Es distinto de ser débil.
Sin suerte, no hay vida ni muerte.
He dormido en cien islas en donde los libros eran árboles
Pues... Me enseñaste la bondad, por lo tanto eres bueno. Fue un incendio por donde me condujiste, y en él se quemó toda mi ignorancia. Era fuego, John, llamas las que nos envolvían.
El mal existe pero, las fuerzas del amor, la compasión y la bondad son poderosas.
El soluco que amanece, no dura hasta que atardece.
Sólo la gente que entiende el dolor sabe cómo ser amable con los demás...
Es distinto de ser débil.
Sin suerte, no hay vida ni muerte.
He dormido en cien islas en donde los libros eran árboles