orgulloso, te verás forzado a entrar en tu propia batalla, lo quieras o no.
De lo que no cabe duda es de que los valores cristianos impregnan nuestra sociedad, y cualquiera que quiera que prescindamos de ellos está sacrificando a la sociedad
Duermo, me levanto, voy a la escuela, me arreglo, lloro y río por Mitsuo. Sin Mitsuo no puedo hacer nada. No tengo razón para vivir.
Todos quieren la libertad, pocos saben para qué
Es más malo que cagar sangre
¡No voy a ser golpeado por un sujeto que ve a sus nakamas como herramientas!
La enfermedad del ignorante es ignorar su propia ignorancia
De lo que no cabe duda es de que los valores cristianos impregnan nuestra sociedad, y cualquiera que quiera que prescindamos de ellos está sacrificando a la sociedad
Duermo, me levanto, voy a la escuela, me arreglo, lloro y río por Mitsuo. Sin Mitsuo no puedo hacer nada. No tengo razón para vivir.
Todos quieren la libertad, pocos saben para qué
Es más malo que cagar sangre
¡No voy a ser golpeado por un sujeto que ve a sus nakamas como herramientas!
La enfermedad del ignorante es ignorar su propia ignorancia