Por ejemplo, cuando lo saco de su calabozo, le digo: ¡buen día, tesoro!, buen día, buen día; mocosa, pícara, nariz de punta, chichecito.
Creemos en una sociedad en la que no sólo nos limitamos a perseguir nuestros objetivos individuales, sino que tenemos muchos objetivos en común y trabajamos juntos para lograrlos.
El amor en los hombres reflexivos, callados y virtuosos, prende, casi siempre, con fortaleza.
Una caza implica tanto al cazador como a la presa. Es una batalla de voluntad. Salir victorioso de una batalla de voluntad es lo que convierte a una cacería exitosa.
He querido sin querer a quien no queriendo quiero. Si porque me quieres, quieres que te quiera más, te quiero más que me quieres. ¿Qué más quieres, quieres más?
Las religiones, como las luciérnagas, necesitan de la oscuridad para brillar
Creemos en una sociedad en la que no sólo nos limitamos a perseguir nuestros objetivos individuales, sino que tenemos muchos objetivos en común y trabajamos juntos para lograrlos.
El amor en los hombres reflexivos, callados y virtuosos, prende, casi siempre, con fortaleza.
Una caza implica tanto al cazador como a la presa. Es una batalla de voluntad. Salir victorioso de una batalla de voluntad es lo que convierte a una cacería exitosa.
He querido sin querer a quien no queriendo quiero. Si porque me quieres, quieres que te quiera más, te quiero más que me quieres. ¿Qué más quieres, quieres más?
Las religiones, como las luciérnagas, necesitan de la oscuridad para brillar