la forma en que nos separa del mundo, atrapándonos en su pantalla de cristal.
El dinero no es algo que me de felicidad. Puedes comprar un licor mejor que el que compra el borracho de la esquina, pero cuando mueras, lo harás igual que él.
-Cuidado con las orejas -dije a modo de colofón-; siempre aparecen donde uno menos las espera.
Pude haberte sanado un poco, pero esto es demasiado... en realidad... olvídalo, fue suficiente... Sasuke.
Deje su indócil rareza tu numen desolador, que en el drama inmolador de nuestros mudos abrazos yo te abriré con mis brazos un paréntesis de amor.
Nunca me he puesto a pensar lo que pienso durante un partido.
El dinero no es algo que me de felicidad. Puedes comprar un licor mejor que el que compra el borracho de la esquina, pero cuando mueras, lo harás igual que él.
-Cuidado con las orejas -dije a modo de colofón-; siempre aparecen donde uno menos las espera.
Pude haberte sanado un poco, pero esto es demasiado... en realidad... olvídalo, fue suficiente... Sasuke.
Deje su indócil rareza tu numen desolador, que en el drama inmolador de nuestros mudos abrazos yo te abriré con mis brazos un paréntesis de amor.
Nunca me he puesto a pensar lo que pienso durante un partido.