por no importa qué operación mental, y sobre todo aquellas que tocan los resortes más habituales, los más activos del espíritu.
La transposición así cumplida del libido de objeto en libido narcisista conlleva manifiestamente, una resignación de las metas sexuales, una desexualización y, por lo tanto, una suerte de sublimación.
Salió una línea de quítese, póngale la mano o llámele al doctor en caso de que no haya hecho ninguna de las anteriores.
Creo en ahorrar dinero. Creo en tener una cada. Creo en mantener las cosa limpias. Creo en hacer ejercicio. Lento pero seguro, es bueno para mí. A mí me sirve.
Tengo el corazón pequeño y el amor grande, normal que me duela...
No sé si la instrucción puede salvarnos, pero no sé de nada mejor
La transposición así cumplida del libido de objeto en libido narcisista conlleva manifiestamente, una resignación de las metas sexuales, una desexualización y, por lo tanto, una suerte de sublimación.
Salió una línea de quítese, póngale la mano o llámele al doctor en caso de que no haya hecho ninguna de las anteriores.
Creo en ahorrar dinero. Creo en tener una cada. Creo en mantener las cosa limpias. Creo en hacer ejercicio. Lento pero seguro, es bueno para mí. A mí me sirve.
Tengo el corazón pequeño y el amor grande, normal que me duela...
No sé si la instrucción puede salvarnos, pero no sé de nada mejor