que logró incorporarse sobre dos pies y así esparció el terror entre las bestias normales que aún se arrastraban, con alegre y natural cercanía, por el fango creador.
Si se oxida, ya nunca más podrá volver a ser blandido. Si se echa a perder, su esencia quedará hecha pedazos. Así es el orgullo, muy parecido a la hoja de una espada.
Un dios... no es más que eso.
Buenas noches y buena suerte.
La unidad exige un claro propósito y una estrategia común variada en su aplicación pero no aguada por malabarismos palabreros. Es, a nuestro juicio, lo mínimo que podemos ofrecer a los pueblos de América Latina.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Si se oxida, ya nunca más podrá volver a ser blandido. Si se echa a perder, su esencia quedará hecha pedazos. Así es el orgullo, muy parecido a la hoja de una espada.
Un dios... no es más que eso.
Buenas noches y buena suerte.
La unidad exige un claro propósito y una estrategia común variada en su aplicación pero no aguada por malabarismos palabreros. Es, a nuestro juicio, lo mínimo que podemos ofrecer a los pueblos de América Latina.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.