No habrá fantasmas, ¿cierto?
- ¿Tienes miedo, monsieur Banjō?
- En serio... ¿Hay algo de lo que no te asustes Banjō?
- Por supuesto, jefe Kaneki... Ni de los perros, ni de los gatos.
Yo no creo en nada. Para mí la fe es algo tan odioso como lo es pecado para los creyentes. El que sabe, no puede creer. El que cree, no puede saber. Fe ciega es una tautología, pues la fe es siempre ciega.
Decídete y serás libre.
Las reglas hacen girar al mundo. Pero no te protegen.
No puedes usar Mokuton... y tienes técnicas médicas ninja que no se pueden comparar con las suyas... y, sobre todo, eres una mujer débil... La gente débil es repugnante... y los Senju débiles son aún más repugnantes.
Por bien que se hable, cuando se habla demasiado, siempre se acaban diciendo tonterías.
- ¿Tienes miedo, monsieur Banjō?
- En serio... ¿Hay algo de lo que no te asustes Banjō?
- Por supuesto, jefe Kaneki... Ni de los perros, ni de los gatos.
Yo no creo en nada. Para mí la fe es algo tan odioso como lo es pecado para los creyentes. El que sabe, no puede creer. El que cree, no puede saber. Fe ciega es una tautología, pues la fe es siempre ciega.
Decídete y serás libre.
Las reglas hacen girar al mundo. Pero no te protegen.
No puedes usar Mokuton... y tienes técnicas médicas ninja que no se pueden comparar con las suyas... y, sobre todo, eres una mujer débil... La gente débil es repugnante... y los Senju débiles son aún más repugnantes.
Por bien que se hable, cuando se habla demasiado, siempre se acaban diciendo tonterías.