en ellos, cómo cómo no viste, no miraste, un pequeño animal que pedía aire, que ardía, se asfixiaba, se moría.
Tenemos un mundo para cada uno, pero no tenemos un mundo para todos.
La disciplina es el puente entre las metas y el éxito. Todos tenemos que sufrir uno de dos dolores: el dolor de la disciplina o el dolor del pesar. La diferencia está en que la disciplina pesa unas cuantas onzas, y el pesar, toneladas.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Eso no era amabilidad, simplemente era débil, le faltaba fuerza para abandonar y determinación.
Teoría maravillosa, especie equivocada
La adulación no hace daño... siempre que no la inhales.
Tenemos un mundo para cada uno, pero no tenemos un mundo para todos.
La disciplina es el puente entre las metas y el éxito. Todos tenemos que sufrir uno de dos dolores: el dolor de la disciplina o el dolor del pesar. La diferencia está en que la disciplina pesa unas cuantas onzas, y el pesar, toneladas.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Eso no era amabilidad, simplemente era débil, le faltaba fuerza para abandonar y determinación.
Teoría maravillosa, especie equivocada
La adulación no hace daño... siempre que no la inhales.