la felicidad, nada le puede hacer feliz. Si ha nacido para ser feliz, nada le puede hacer desgraciado
La razón habla y el sentimiento muerde
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Ya lo comprendo, despegarme quieres el corazón; me quieres solo sin ningún arrimo de otra ilusión.
24 ¡Guías ciegos, que cuelan el mosquito pero engullen el camello!
A Dios, llamaron tú.
El tiempo no es un gran curador. Es indiferente y superficial. A veces no cura del todo. Y otras veces, cuando parece que sí, la cura no era necesaria.
La razón habla y el sentimiento muerde
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Ya lo comprendo, despegarme quieres el corazón; me quieres solo sin ningún arrimo de otra ilusión.
24 ¡Guías ciegos, que cuelan el mosquito pero engullen el camello!
A Dios, llamaron tú.
El tiempo no es un gran curador. Es indiferente y superficial. A veces no cura del todo. Y otras veces, cuando parece que sí, la cura no era necesaria.