fácil, y si no rectifica su propia conducta, ¿cómo puede rectificar a los demás?
Con estas manos, ¿podré protegerte? Dímelo... ¿Puedes sonreírme? Ahora mismo, es lo único que deseo.
Como el arado obedece las palabras, Dios recompensa las plegarias.
Yo imagino que es bueno mandar aunque sea a un hato de ganado.
Existe cierto peligro de que a los niños se les consienta más libertad de la que pueden ejercitar con provecho, y más responsabilidad de la que desean o de la que pueden cargar.
Lo filosófico no es una cosa que se encuentra. No es un saber ni una disciplina que tiene un objeto: la filosofía se configura como un acto de resistencia al saber de los otros
Cuando tu corazón sea liberado recordar no tendrá ningún sentido.
Con estas manos, ¿podré protegerte? Dímelo... ¿Puedes sonreírme? Ahora mismo, es lo único que deseo.
Como el arado obedece las palabras, Dios recompensa las plegarias.
Yo imagino que es bueno mandar aunque sea a un hato de ganado.
Existe cierto peligro de que a los niños se les consienta más libertad de la que pueden ejercitar con provecho, y más responsabilidad de la que desean o de la que pueden cargar.
Lo filosófico no es una cosa que se encuentra. No es un saber ni una disciplina que tiene un objeto: la filosofía se configura como un acto de resistencia al saber de los otros
Cuando tu corazón sea liberado recordar no tendrá ningún sentido.