en la propia. No hay nada más exacto. Cada idioma es una visión del mundo.
Si te digo lo que no puedo decir, es igual a decirte lo que no puedo decir, quiero decir, no diré lo que no puedo decir. No puedo. Eso es todo lo que puedo decir.
En realidad, hay dos especies de utopías: las utopías proletarias socialistas que gozan de la propiedad de no realizarse nunca, y las utopías capitalistas que, desgraciadamente, tienden a realizarse con mucha frecuencia
La historia no es el lugar de la felicidad. Los periodos de felicidad son páginas blancas.
La vida no regala nada a los mortales, sin un gran esfuerzo
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Si te digo lo que no puedo decir, es igual a decirte lo que no puedo decir, quiero decir, no diré lo que no puedo decir. No puedo. Eso es todo lo que puedo decir.
En realidad, hay dos especies de utopías: las utopías proletarias socialistas que gozan de la propiedad de no realizarse nunca, y las utopías capitalistas que, desgraciadamente, tienden a realizarse con mucha frecuencia
La historia no es el lugar de la felicidad. Los periodos de felicidad son páginas blancas.
La vida no regala nada a los mortales, sin un gran esfuerzo
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.