de los lagos, de las guitarras, de las escaleras de cuerda y de todas las novelas y novelerías. ¡Pero amad vigorosamente, arrogantemente, ferozmente, a la mujer que améis!
Yernos y nueras, en las afueras.
Date a deseo y olerás a poleo
El secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere sino en querer siempre lo que se hace.
Quiero morir cara al sol, mirando a la muerte de frente, soy hijo de mi estirpe, quiero morir con mi uniforme, no me venden los ojos, quiero morir de frente.
La idea de que el mundo tiende a ir peor, que sucumbe sin propósito alguno en la corrupción, es la gran idea encarnada en la Segunda Ley de la Termodinámica.
Cuando se tienen los sueños hay que correr tras ellos antes de que se pierdan en el horizonte.
Yernos y nueras, en las afueras.
Date a deseo y olerás a poleo
El secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere sino en querer siempre lo que se hace.
Quiero morir cara al sol, mirando a la muerte de frente, soy hijo de mi estirpe, quiero morir con mi uniforme, no me venden los ojos, quiero morir de frente.
La idea de que el mundo tiende a ir peor, que sucumbe sin propósito alguno en la corrupción, es la gran idea encarnada en la Segunda Ley de la Termodinámica.
Cuando se tienen los sueños hay que correr tras ellos antes de que se pierdan en el horizonte.