siento un dolor punzante en el corazón, como si todos los huesos de mi cuerpo se me saliesen de la piel. Y me pregunto cómo es que acabe así.
Vale más quintaesencias que fárragos.
La caricatura, el humor, tienen la particularidad que no necesitan una decodificación: son un lenguaje popular, fácilmente entendible.
La enseñanza se ha puesto muy complicada, y uno ya no sabía ni qué enseñar, ni cómo enseñar, ni a quién enseñar.
Nosotros podemos caminar todo lo que queramos, podemos edificar muchas cosas, pero si no proclamamos a Jesucristo, la cosa no va. Nos convertiremos en una ONG piadosa, pero no en la Iglesia, la esposa del Señor
No cabíamos en casa y parió la abuela.
En cuestión de árboles genealógicos es más seguro andarse por las ramas que atenerse a las raíces
Vale más quintaesencias que fárragos.
La caricatura, el humor, tienen la particularidad que no necesitan una decodificación: son un lenguaje popular, fácilmente entendible.
La enseñanza se ha puesto muy complicada, y uno ya no sabía ni qué enseñar, ni cómo enseñar, ni a quién enseñar.
Nosotros podemos caminar todo lo que queramos, podemos edificar muchas cosas, pero si no proclamamos a Jesucristo, la cosa no va. Nos convertiremos en una ONG piadosa, pero no en la Iglesia, la esposa del Señor
No cabíamos en casa y parió la abuela.
En cuestión de árboles genealógicos es más seguro andarse por las ramas que atenerse a las raíces