hasta los setenta, hasta entonces solo había soportado una catorceava parte de mi vida, y los largos años de aburrimiento que aún tenía por delante me parecieron casi insoportables
La envidia daña al mismo envidioso.
Hay más misterio en el más diminuto insecto que en el poder de una supercomputadora.
El juego es divertido, hasta que alguien sale herido.
El cielo que pude ver era azul y perfectamente claro, así que decidí abrir la ventana que estaba cerrada.
Ya los perros buscan sombra.
El mundo es igual a la suma de conocimientos que tenemos de él.
La envidia daña al mismo envidioso.
Hay más misterio en el más diminuto insecto que en el poder de una supercomputadora.
El juego es divertido, hasta que alguien sale herido.
El cielo que pude ver era azul y perfectamente claro, así que decidí abrir la ventana que estaba cerrada.
Ya los perros buscan sombra.
El mundo es igual a la suma de conocimientos que tenemos de él.