Uno va internándose en la fatiga horizontal que llega a seducir los huesos y el silencio como si fuesen huéspedes fugaces o amantes clandestinos. Y un día nos sorprende descubrirnos dueños de una morada abierta a la intemperie de toda soledad. Vamos tendiéndonos junto a nuestra sombra arropándonos con ella. Hay un cambio de piel que nos desnuda. Y la fatiga invade. Murmura otros idiomas que no son extranjeros pero emplean sin voz otras palabras. Para no herirnos. Para no decirnos que hemos comenzado a habitar el adiós. APRENDIZAJES Comienzo a perder instantes. A perderme. Una décima de segundo. Un milésimo de silencio. Nada me despoja. Todo me desnuda. Es lo infinito que regresa. Aprendo a habitar el esplendor de mi sombra.
las viviendas, la comida, la sanidad, la educación, qué poco left es ése Nací para adorarte, te adoré, me prometí amarte, te amé, juré no separarme de ti, y nunca te dejaré. Porque te amo y ese es mi juramento La amistad no tiene fronteras sino distancias Ama ahora mientras vivas ya que muerto no lo podras lograr. Lo que había nacido para buscar, y lo que había nacido para conseguir... Su verdadera naturaleza pronto será revelada. Sólo te encuentras la soledad cuando no miras a tu alrededor. No se puede polemizar con el vacío.