me pide ayuda, tengo que responder.
La poesía no es una carrera; es un destino.
Cuida tus palabras; que ellas no levanten un muro entre ti y los que contigo viven
Café cocido, café perdido.
¿Con quién debo temer el medir mi fuerza?
Me averguenzo de mi vida porque está vacía
Ya no pedimos pan, techo, ni abrigo, nos conformamos con un poco de aire excelencia
Esta es una vocación que se sufre hasta cuando se gana. Imagine cuando se pierde
Estamos dispuestos a creer cualquier cosa menos la verdad
Quien aspira a adquirir riqueza u honores no sabe amar.
La esperanza prospera aún bajo las condiciones más inadecuadas
Habiendo enfermado en el camino, mis sueños merodean por páramos yermos.
La poesía no es una carrera; es un destino.
Cuida tus palabras; que ellas no levanten un muro entre ti y los que contigo viven
Café cocido, café perdido.
¿Con quién debo temer el medir mi fuerza?
Me averguenzo de mi vida porque está vacía
Ya no pedimos pan, techo, ni abrigo, nos conformamos con un poco de aire excelencia
Esta es una vocación que se sufre hasta cuando se gana. Imagine cuando se pierde
Estamos dispuestos a creer cualquier cosa menos la verdad
Quien aspira a adquirir riqueza u honores no sabe amar.
La esperanza prospera aún bajo las condiciones más inadecuadas
Habiendo enfermado en el camino, mis sueños merodean por páramos yermos.