posible; el misterio lo penetramos sólo en la medida en que lo reencontramos en lo cotidiano, gracias a una óptica dialéctica que nos presenta eso cotidiano en su condición de impenetrable, presentando a la vez lo impenetrable en su condición de cotidiano.
Sobre las alas del tiempo, la tristeza vuela
Quien acierta con su yerno, encuentra un hijo; el que fracasa, pierde también una hija.
De pronto, llegue al punto en que no sabía si mi cara sonriente era o no una mentira.
Juventud ociosa, vejez penosa.
El diablo mira con envidia a quien sufre mucho y lo expulsa al cielo.
Cada vez que dudas desgastas un poco más de tu vida.
Por que soy tan guapa? Eso sólo se explica viendome ¡ke koño!.
El amor es como el cancer; las dos son enfermedades.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega
El sentido último de la vida, es el drama
¡Llorad, llorad, arcángeles hundidos
Sobre las alas del tiempo, la tristeza vuela
Quien acierta con su yerno, encuentra un hijo; el que fracasa, pierde también una hija.
De pronto, llegue al punto en que no sabía si mi cara sonriente era o no una mentira.
Juventud ociosa, vejez penosa.
El diablo mira con envidia a quien sufre mucho y lo expulsa al cielo.
Cada vez que dudas desgastas un poco más de tu vida.
Por que soy tan guapa? Eso sólo se explica viendome ¡ke koño!.
El amor es como el cancer; las dos son enfermedades.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega
El sentido último de la vida, es el drama
¡Llorad, llorad, arcángeles hundidos