la vista exploré un poco más; por todos lados puertas, puertas, puertas, todas cerradas y con llave. No hay ningún lugar, a excepción de las ventanas en las paredes del castillo, por el cual se pueda salir. ¡El castillo es en verdad una prisión, y yo soy un prisionero!
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Que no hay tan diestra mentira, que no se venga a saber.
El dolor era para mí sólo como la mala suerte: lo ignoraba.
Y aquel amor que es honesto
Las experiencias más provechosas son siempre las peores.
Si quieres sentirte solo, rodeate de gente.
La verdad de un hombre reside, sobre todo, en lo que calla.
Debemos desconfiar unos de otros. Es nuestra única defensa contra la traición.
El amor es una palabra de dos silabas, dos consonantes, dos vocales y dos idiotas.
Ríete de la vida o la vida se reirá de ti.
Las cosas son como son y no como deberían ser.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Que no hay tan diestra mentira, que no se venga a saber.
El dolor era para mí sólo como la mala suerte: lo ignoraba.
Y aquel amor que es honesto
Las experiencias más provechosas son siempre las peores.
Si quieres sentirte solo, rodeate de gente.
La verdad de un hombre reside, sobre todo, en lo que calla.
Debemos desconfiar unos de otros. Es nuestra única defensa contra la traición.
El amor es una palabra de dos silabas, dos consonantes, dos vocales y dos idiotas.
Ríete de la vida o la vida se reirá de ti.
Las cosas son como son y no como deberían ser.