Para tener mejores herramientas necesitamos sistemas más sofisticados, basados en un conocimiento flexible,
disponible para todos, que pueda evolucionar según lo requieran los usuarios y los programadores. Eso es lo que ofrece un movimiento como el de Open Source.
El fracaso es no tener el coraje de intentarlo, ni más ni menos. Lo único que se interpone entre la gente y sus sueños es el miedo al fracaso. Sin embargo, el fracaso es esencial para triunfar. El fracaso nos pone a prueba y nos permite crecer.
Hay probabilidad de que si te pones debajo de un árbol te caiga un limón
Colombia es el país del mundo donde más milagros se dan por metro cuadrado. Bajan del cielo todas las vírgenes, derraman lágrimas los Cristos, hay médicos invisibles que operan de apendicitis a sus devotos y videntes que predicen los números ganadores de la lotería.
Hay que provocar en el que escucha que piense por su cuenta. No hay que adoctrinar, hay que provocar. Me gustaría pensar que, en algún momento, algo de lo que digo les sirva de provocación para que salten por encima de mí, para que se hagan y lo hagan mejor todavía.
Querida, si de verdad quieres ayudar al teatro americano, no te hagas actriz, hazte espectadora
Bajo las condiciones de la tiranía, es más fácil actuar que pensar.
No deis sólo lo superfluo, dad vuestro corazón.
Honestamente, nunca he arrojado una silla en mi vida.
¿Rindete? ¡No conozco el significado de esa palabra!
El fracaso es no tener el coraje de intentarlo, ni más ni menos. Lo único que se interpone entre la gente y sus sueños es el miedo al fracaso. Sin embargo, el fracaso es esencial para triunfar. El fracaso nos pone a prueba y nos permite crecer.
Hay probabilidad de que si te pones debajo de un árbol te caiga un limón
Colombia es el país del mundo donde más milagros se dan por metro cuadrado. Bajan del cielo todas las vírgenes, derraman lágrimas los Cristos, hay médicos invisibles que operan de apendicitis a sus devotos y videntes que predicen los números ganadores de la lotería.
Hay que provocar en el que escucha que piense por su cuenta. No hay que adoctrinar, hay que provocar. Me gustaría pensar que, en algún momento, algo de lo que digo les sirva de provocación para que salten por encima de mí, para que se hagan y lo hagan mejor todavía.
Querida, si de verdad quieres ayudar al teatro americano, no te hagas actriz, hazte espectadora
Bajo las condiciones de la tiranía, es más fácil actuar que pensar.
No deis sólo lo superfluo, dad vuestro corazón.
Honestamente, nunca he arrojado una silla en mi vida.
¿Rindete? ¡No conozco el significado de esa palabra!