querer correr y echarme a tu lado, dormir abrazados hasta el alba...Enciendo la luz de nuevo, sentado en mi cama, siento tus manos en las mías, como si tan solo te acompañara en las caricias que mi piel siente.Me besas los labios con dulzura, tocas mi pelo, me miras a los ... ojos, puedo sentir tu deseo,la respiración se me acelera, apenas puedo tragar la saliva, no me pasa por la garganta, te deseo, quiero hacerte el amor, llegar al éxtasis contra tu piel.De repente me doy cuenta que todo a sido un sueño que tu no estas a mi lado, que tus manos no me han tocado y tu boca no me ha besado, te siento más lejos que nunca y duermo… quiero dormir para retenerte en mi memoria… para quedarme a tu lado… para que siempre estés en mi imaginación, para que sigas amándome, quiero soñar, quiero soñar, y no despertar
-Las armas- hablan a los sabios, pero en general necesitan intérpretes.
El médico que sólo medicina sabe, ni medicina sabe.
Si quieres dejarme solo.
El deseo vence al miedo, atropella inconvenientes y allana dificultades.
Esto de las cofias, es que yo no lo aguanto. Habría que ponérselas también a los hombres.
Si crees que yo soy bueno, espera ver a mi sobrino.
Las alegrías no ríen. Las tristezas no lloran.
Hay una sola mujer en el mundo. Una mujer, con muchos rostros.
Un caballero es tolerante y libre, un hombre común está lleno de ansiedad y temor.
¡Oh gente humana, para volar nacida! ¿porqué al menor soplo caes vencida?
Ningún amor más verdadero que aquel que muere no revelado
-Las armas- hablan a los sabios, pero en general necesitan intérpretes.
El médico que sólo medicina sabe, ni medicina sabe.
Si quieres dejarme solo.
El deseo vence al miedo, atropella inconvenientes y allana dificultades.
Esto de las cofias, es que yo no lo aguanto. Habría que ponérselas también a los hombres.
Si crees que yo soy bueno, espera ver a mi sobrino.
Las alegrías no ríen. Las tristezas no lloran.
Hay una sola mujer en el mundo. Una mujer, con muchos rostros.
Un caballero es tolerante y libre, un hombre común está lleno de ansiedad y temor.
¡Oh gente humana, para volar nacida! ¿porqué al menor soplo caes vencida?
Ningún amor más verdadero que aquel que muere no revelado