es: Haz siempre, porque si no haces, te arrepentirás, y si haces y te equivocas, al menos habrás aprendido algo. El segundo: No quieras nada para ti que no sea también para los otros. El tercero: No seas lo que otros quieran que seas; sé lo que tú eres.
En el hombre hay una serpiente: el intestino, que tienta, traiciona y castiga.
El placer no es sino la felicidad de una parte del cuerpo.
Un maestro que permanece mudo cuando se enseña el error, y no obstante pretende ser un maestro de la verdad, es peor que un fanático descarado y con su hipocresía hace más daño que un hereje... éstos no quieren ofender a nadie, o decir una palabra en favor de Cristo, o combatir al diablo y al mundo
Uno no puede hacer nada por las personas que ama, sólo seguir amándolas.
El chon de peor frasca, salpica más la llavaza.
Siento tus labios en los mios y en este momento tú eres mi universo.
Hay todavía mucha buena música que puede escribirse en Do Mayor.
No pienso abandonar a mis compañeros, ni a aquello que nos une.
¿Un meteorito? Nunca antes he cortado eso... ¡Esto será genial!
En el hombre hay una serpiente: el intestino, que tienta, traiciona y castiga.
El placer no es sino la felicidad de una parte del cuerpo.
Un maestro que permanece mudo cuando se enseña el error, y no obstante pretende ser un maestro de la verdad, es peor que un fanático descarado y con su hipocresía hace más daño que un hereje... éstos no quieren ofender a nadie, o decir una palabra en favor de Cristo, o combatir al diablo y al mundo
Uno no puede hacer nada por las personas que ama, sólo seguir amándolas.
El chon de peor frasca, salpica más la llavaza.
Siento tus labios en los mios y en este momento tú eres mi universo.
Hay todavía mucha buena música que puede escribirse en Do Mayor.
No pienso abandonar a mis compañeros, ni a aquello que nos une.
¿Un meteorito? Nunca antes he cortado eso... ¡Esto será genial!