me punza como filo de maguey. Afrenta, mi parálisis desenfrenada que todas las auroras tiñen de coágulos. Y mi eterno salto mortal hacia mañana. Juego, acción, fe, día a día, no sólo el día del premio o del castigo: veo mis poros oscuros y sé que me lo vedaron abajo, abajo, en el fondo del lecho del valle.
Sólo una madre sabe lo que quiere decir amar y ser feliz.
Dicen que dice la ley que somos iguales. Madie te dirá en que sitio pues nadie lo sabe.
No se puede cambiar el curso de la historia a base de cambiar los retratos colgados en la pared.
La absolución del culpable es la condena del juez.
No hay sopa que no se enfríe, ni perro que se la coma .
A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes.
Esas son palabras grandes para alguien débil.
Los sentidos son nuestro puente entre lo incomprensible y comprensible.
Fotos de un cajón rompen mi cabeza, recuerdo su olor y se me pone tiesa.
El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura.
Los seres humanos son los menos humanos de los seres.
Sólo una madre sabe lo que quiere decir amar y ser feliz.
Dicen que dice la ley que somos iguales. Madie te dirá en que sitio pues nadie lo sabe.
No se puede cambiar el curso de la historia a base de cambiar los retratos colgados en la pared.
La absolución del culpable es la condena del juez.
No hay sopa que no se enfríe, ni perro que se la coma .
A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes.
Esas son palabras grandes para alguien débil.
Los sentidos son nuestro puente entre lo incomprensible y comprensible.
Fotos de un cajón rompen mi cabeza, recuerdo su olor y se me pone tiesa.
El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura.
Los seres humanos son los menos humanos de los seres.