ajusticiados, y al tintineo de los vasos se unían los sollozos de innumerables desgraciados; sin embargo, las estelas de las lágrimas me daban risa, mientras que los sollozos de desesperación adquirían un sonido musical a mis oídos. Necesitaba música para amenizar el banquete, y la tenía.
¡Oh, pasión nunca humilde, siempre cierta!
Educar no es enseñar al hombre a saber, sino a hacer.
Por algún misterio de la naturaleza, los sentimientos, la imaginación, los sueños y los cuentos no tenían cabida en su cerebro; en cambio, dominaba lo lógico, lo fácilmente predecible de los unos y los ceros, los pequeños impulsos eléctricos del ordenador que se hacían visibles en la pantalla.
Hoy es un buen día para empezar.
Facebook ha estado alimentándose de contactos de Gmail por muchos años
A la necesidad no hay ley.
Mañana será peor...
Frida esparcía ternura como flores, sí, como flores. Una gran ternura, una ternura infinita
Cerco en la luna, agua en la laguna.
¡Oh, pasión nunca humilde, siempre cierta!
Educar no es enseñar al hombre a saber, sino a hacer.
Por algún misterio de la naturaleza, los sentimientos, la imaginación, los sueños y los cuentos no tenían cabida en su cerebro; en cambio, dominaba lo lógico, lo fácilmente predecible de los unos y los ceros, los pequeños impulsos eléctricos del ordenador que se hacían visibles en la pantalla.
Hoy es un buen día para empezar.
Facebook ha estado alimentándose de contactos de Gmail por muchos años
A la necesidad no hay ley.
Mañana será peor...
Frida esparcía ternura como flores, sí, como flores. Una gran ternura, una ternura infinita
Cerco en la luna, agua en la laguna.